viernes, septiembre 09, 2005

let's mingle (para agustina y guillermo)

Las albercas: esos espacios entre lo abierto y lo cerrado, a veces, lo claustrofóbico. Las albercas suelen ser un buen caldo de cultivo para todo tipo de bacterias; pero de vez en cuando, se producen encuentros interesantes, apasionantes, húmedos.

Hoy parece que me ha tocado ser una especie de cupido-aquagirl y por puro deber de persona cursi hasta las cachas, me autoasigné la tarea de Celestina para unir a dos enamorados (corrijo, intrigado-enamorada) que por azares del destino no han podido comunicarse. Quien pensara que esto sucedía sólo en tiempos de Romeo y Julieta, está equivocado. Aún hoy, en pleno desarrollo de las comunicaciones vía satelital y fibra óptica, la no-comunicación-teléfono-descompuesto-no-me-llegó-tu-mail sucede, a veces con más frecuencia de lo que pensamos.

Como decía, las albercas sulen ser un buen caldo de cultivo y, en este caso, este espacio sirve para saludar a dos personas que, por error o por fortuna, se han topado conmigo. Desde esta alberca les envío saludos y mis mejores deseos para que dejen los espacios santos y disfruten de los mojados.

domingo, septiembre 04, 2005

el primer chapuzón

Soy Escoporpión, un signo de agua. Parece incoherente cuando el signo nos remite a un lugar árido, un desierto nocturno. Pero mi abuela asegura que desde que me metieron a la alberca antes de cumplir los 2 años, me sentí en mi elemento, ya no quería salir. Mi madre jura que me habían salido aletas. Talvez, con el tiempo, me he convertido en anfibio, no en sirena.

Como decía, soy Escorpión, un signo de agua y -ahora que lo pienso, a veces la vida es un océano árido. Pero aquí estoy... aquí sigo... las más de las veces nadando hasta la orilla, pero aún sin querer salir. Después de todo ¿qué hay mejor que el primer chapuzón? ¿Qué hay mejor que la primera vez en que -temerosamente, uno se va introduciendo al agua?